miércoles, 5 de marzo de 2008

If Joy is the matter...

Deme así de chelas por favor.
Back to the Cynics.
Jolgorio letal.

“Jolgorio casi todo el día.

Pero a veces nos pasaba nada.

De vez en cuando solíamos visitar a Rubén.

Hartas drogas a probar.

Decenas de viajes sin parar. Golpes sádicos también.

Y un comportamiento antisocial.”


martes, 4 de marzo de 2008

Por insurgentes...

Estaba el Skate Inn. Y esta foto muestra al mismísimo Tony Hawk haciendo una especie de invert one footed en la rampa grande de ese lugar. Había tres: una mini con transiciones y spine, de ahí podías hacer un transfer hacia la azul la cual era mediana y la choncha que era la verde. La destinada para los más avanzados. Ahí llego Tony junto con Bucky Lasek a dar una demo. Creo que era el 92 o algo así.

Fuimosdesde Fuentes del Valle hasta Insurgentes para llegar a Skate Inn. Ahí vimos la demo todos traumas por los trucazos que sacaban estos dos tipos. Yea tras Yea se escuchaba. La banda de la azotea del edificio de a lado también coreaba las acciones de estos masters. Al terminar la demo se corrió el rumor de que iban a dar autógrafos en Jskate. Así que nos fuimos corriendo para alcanzar la firma de Tony y de Bucky.

Fuimos los primeros en llegar. Aún no abrían la tienda. Esta tienda estaba justo enfrente de las torres de satélite, tenían una mini mini que era la delicia de todos los que llegábamos a comprar. Era pequeñísima. A veces hasta 10 chavitos ansiosos de aventarse de drop estaban en el coping, listos para que en cuanto cayera el que estaba dándole se aventaran. Siempre snake sessions.

Abrieron la tienda y una horda de skaters entramos corriendo. El Jay dijo que esperáramos. Mientras se escuchaba a Bad Religion a todo volumen. El Mión llego despuesito. Había patinado con el pero como que no se acordaba de mi. Poco después ya éramos compas y le dábamos macizo cada ocho días. Ahora el vive en New York y es todo un ñor diseñador. Yea Fer!

Tony y Bucky salieron de una puertita y la banda se aloco. Formaditos cual becerritos pasábamos con nuestra propa y con cualquier papelito. Yo llevaba mi chamarra Skate Rags (Que gracias a Madre la debe de estar usando algún trashmen) y le pedí a Bucky que me la autografiara. Luego Tony. Uyyy rayado el morro. Estuvimos un rato más en la tienda. Después nos fuimos a patinar al estacionamiento de Plaza Satélite.

Como a los dos meses de la demo Skate Inn fue destruido y convertido, adivinen en que, claro: En Un Lote de Autos Usados. Creo que no podría haber mayor cliché.

Y como todo lo bueno suele durar no todo el tiempo que quisiéramos tuvimos que aguantarnos las ganas de patinar en Half. Así que nos volvimos stretters. Lo bueno es que ahora ya existen más rampas por todo el paisito este. Porque antes eran casi imposibles de encontrar. Al menos que fueran ruinas de skateparks de las décadas sesenteras o setenteras, no existían rampas por el defe. Solo había unas poca madre en Lomas Verdes. Era el Sakte Paradise. Que tras algunos años de lucha fueron las que más habían durado. Claro sin contar las de Cabeza de Juárez. Que puede que sean la mecca del skate en Mèxico ahora. Quien sabe. Cuando fui estaban cerradas.

me decian que

Eran únicos.
Todos.

uny-ka-thu.

Parece ser que se resiste. Todavía hay tiempo de darle veneno.

Pero uno nuevo. Sí es que se le puede llamar así. Aunque es antiguo.

Depende de las cantidades que surge efecto. Poca mata, mucha hace que vivas un poco más.

A pesar de estar encerrado puede ser que tu alivio no sea que salgas, ni que veas la salida fácil o que te hagas ilusiones baratas; sino que más te introduzcas al laberinto.

Con pocos decibeles en el viento trato de complacerme. Es lo que hago.

Disfrutar de matanzas ajenas bien orquestadas.

Querer ver las luces desde el cuarto pero aburren. Y traen recuerdos.

Nada con que sufrir. Todo alejado. Aún las vías se notan.

Salgo a la calle mejor. La noche es medio fría y en la calle pasan autos muy esporádicamente. La lluvia deja ver reflejos de esas luces. Las llantas y su sonido al hacer contacto con el agua. La lluvia todavía sigue. Ni me había dado cuenta. Aunque ya es solo chipi-chipi moja mis cabellos y el agua se escurre por mis malditos lentes. Se resbalan. Y caen. Los levanto y limpio. Prosigo mi camino a donde voy. Llego al lugar y entro. Una explosión de colores vibrantes azota mis ojos. Acostumbrados los dependientes a que llegue de madrugada nadie se sorprende. Escurriendo agua y pidiendo un paquete de faraones sin filtro. Pago y me voy. La luz roja del semáforo para a los autos. Cruzo la calle sin fijarme que se acerca una camioneta a toda velocidad. Me pasa rozando. Y mis lentes se han caído de nuevo. Los levanto y los limpio. Llego al otro lado de la acera y prendo un faraón sin filtro. Enciendo un cerillo prendiendo mi cigarro. Se mojó un poco pero hasta llegar a casa sigue prendido. Abro la puerta y se apaga. Prendo otro.

Y de nuevo se acerca la imagen.

Vestido casi azul. Muy poco visible. Pero diario en mente.

Miles de ideas. Solo un objetivo. Apesta a imposibilidad.

Se ve tranquilo el interior. Exteriormente no se sabe nada. Me imagino una casa sin adiós.

Ataque al corazón. Es lo que alcanzó a escuchar. De fea manera terminó la vida del dictador. Tan solo hace poco había demitido a su brutal dominio del país. Aún así hay grandes sectores del pueblo que le lloran. Había olvidado que tenía el televisor prendido. Lo apago. Abro el refrigerador y encuentro nada. Vacío. Mis tripas necesitan alimentarse. Y pronto. Hablo con un amigo por teléfono. Me recuerda el escondite de los billetes de emergencia. Lo había olvidado. Le doy las gracias. Levanto el sofá y debajo hay un agujero en la tela. Meto la mano no sin antes clavarme una punta de algún clavo mal colocado. Al revés de hecho. Alcanzo una bolsita de plástico llena de billetes. Me rio. Puros de a veinte. Apenas me alcanzará para unas naranjas con chile. Pero bueno, algo es algo.

La señora de las naranjas pone un extraño empeño en cortar las naranjas. Demasiado. Se me ocurre que pasan dos cosas: Que la señora a pesar de sus amplios brazos no pueda tener la fuerza de partir una narajota ó dos: Las naranjas están extremadamente duras.

--Con chile joven?

--Poco.

Recibo mi bolsa con naranjas rojas de tanta picosa salsa que la señora gorda le ha puesto. Mi cabeza comienza a picarme. Cada vez que me enchilo me pica. Y a sudar igual. Le había dicho que poco chile y resultó todo lo contrario. Ahora tengo ganas de regresar y decirle que me de otras sin tanto. Pero ya no esta. La camioneta se la ha llevado. Las naranjas están tiradas. Igual su cuchillo. Mejor me regreso a mi casa. La televisión me dice que unos elefantes están muy bravos matando gente en Bombay. He vuelto a dejar la tele prendida. La apago y abro el refri. Vacio. Tomo mis naranjas y las como sin singular alegría. Me acordé de alguien. Me rio. Me empiezo a enchilar de verdad. Me voy a mi cama. Pongo una película y la veo medio aturdido por la cantidad enfermiza de salsa picosa.

Cantidad de una piel que no se puede tocar.

Verdad que no quiere ser guardada en los cajones.

Incapacidad para sofocar la tendencia a vagar.

Y cuentan que suspirar no te hace regresar, a ningún lado.

Termine de ver la película. La cual resulto ser un fiasco. Demencia del autor del script, temblores de cámara baratos, fotografía de Juan Orol, dirección con síndrome Down, actores de pacotilla es decir mucho, efectos traducidos, una porquería de película. Y me volví a acordar de alguien. Me reí. Me asomé por la ventana y me di cuenta de que las luces si cumplen con sus amenazas.

sábado, 1 de marzo de 2008

En el ceni-cero

Cigarro camina por todos lados.

Humo se queda quieta esperándolo.

Cigarro llega a casa y le dice a Humo que esta es la noche.

Humo no cree en nada de lo Cigarro habla.

Cigarro piensa en que si tan solo Humo no fuera lo que es.

Humo piensa en que Cigarro es lo que no debe de ser.

Los dos están en contra de ellos mismos. Sin embargo se atraen.

Cigarro quiere que Humo sea eterna.

Humo quiere que Cigarro sea concreto.

Cigarro trata de mantener la cordura. Le es fácil estar solo, pero lo duda.

Humo siempre esta sola. No le es fácil estar acompañada, pero le gusta.

Cigarro aprovecha la música para deletrear A M O R.

Humo tartamudea las sílabas de los días.

Entre los dos existe un mutuo acuerdo: Cuando uno se extinga le debe de avisar al otro que hay del otro lado. Como Houdini.

Pero mientras llega ese día los dos se van a dormir en sus respectivas camas.

Humo esperando a Cigarro, Cigarro espera a Humo. Infinito.

viernes, 29 de febrero de 2008

Que hacer en caso de que te caiga un buey del cielo...

Lo primero que debe de hacer es resguardarse de la cosa que te va a hacer daño. Después mantener la distancia para saber que el peligro ha pasado. Después puedes hacer lo que quieras. Si la cosa que le iba a hacer daño ya es inofensiva, o su peligro ha pasado, entonces puede volver de nuevo a lo que estaba haciendo.

El ejemplo esta ilustrado perfectamente arribita. Si de pronto va caminando por la vida chichamente y de pronto le cae un Buey Almizclero del cielo con todo y cowboy lo mejor que debe de hacer es hacerse a un lado de inmediato. Si al hacerse a un lado puede observar como el buey cae y se da un madrazazo inmenso y al pobre cowboy deshecho, lloriqueante y sangrando de su pierna rota con todo y fractura expuesta y a usted no la ha pasado nada, siga su camino. El peligro ha pasado.

Al contrario si le cae todo el paquetón encima y usted ni cuenta se supo dar, entonces lo que hay que hacer es esperar ayuda. O de perdis apretar los dientes y esperar que el animal se mueva y salga corriendo hacia otro lado. A muchas personas les hará sentir la vibra.

Pero ante todo mantenga la calma.

De nada sirve que agite los brazos, ni pida ayuda. Ni en la vida real esta sería de inmediato.

Solamente deje que pasé el maldito dolor de las patas del animal pisoteándole las piernas, tórax, espalda y brazos. De seguro el también esta sintiendo algo. Y no precisamente gozo.

Una vez mantenida la calma, todo pasará. Usted puede ser que resulte con algunos magullones, pero de ahí no pasa.

Recuerde que el buey también esta para el matadero. No dará ni cuatro pasos cuando ya este muerto. Y usted este vivo. De gracias a quien sabe quien pero usted sigue caminando. Con pequeño dolores pero nada comparado con el pobre cowboy. Al cual recogieron en calidad de pizza recalentada. Entre tieso y aguado, pero todavía puede que viva.

No falta que a los pocos días tenga usted algunos freaks cuando pasé por el lugar o piense el en terrible momento. Serán dignos de tomarse en cuenta, pero una vez más le recuerdo: Las Cosas malas se van y usted puede regresar al mismo camino sin problemillas.

Siga su camino.

jueves, 28 de febrero de 2008

Teleapatía.

Sucede paulatinamente. Casi sin darte cuenta.

Escuchas de pronto los pensamientos de los demás. Te sientas en el parque y escuchas claramente como cientos de voces se entrecruzan en tu cabeza. Pero no te molestan. Al contrario. Encuentras un extraño sabor a todo eso.

Sabes por default que algunas son voces de las personas que pasan enfrente, detrás y al lado tuyo. Pero quien sabe como alcanzas a definir cuales son voces normales y cuales son las que te llegan no por medio de una laringe, pulmones, lengua y boca.

Te das cuenta de que no son voces habladas sino pensamientos no dichos.

Tratas de localizar a cada uno de los pensantes. Distingues a unos pocos. Otras voces son totalmente anónimas y así se quedarán para siempre. Sabrás que una persona pensaba en llegar a su casa y tomarse un café caliente. Pero nunca le verás.

Lo mismo pasa con las que puedes ver. Hablan de una cosa pero sus pensamientos son como pedazos de sentencias a medio acabar. Enunciados básicos. Muy de vez en cuando logras percibir unos muy complejos. A esos les das un seguimiento especial. Sigues a la persona y hasta que desaparece no dejas de escuchar lo que piensa. Algunas veces ellos sienten tu presencia. Pero tú te detienes antes de que algo violento suceda. Ante todo eres muy civilizado. Odias la violencia. Y todo lo que representa.

Por eso no te explicas como en tu casa y en tu trabajo explotas ante cualquier comentario, sugerencia o consejo. Eres violento desde que esas voces son escuchadas por ti. Sabes que lo que dice una persona a veces no es lo que piensa y viceversa. Eso te enfurece.

Así que he tratado de soportar a la gente. Aunque a veces es imprescindible una pequeña muestra de ira hacia ellos. Así que puedo estar de lo más tranquilo, y en cuanto llega cualquiera con un pedido que yo sé no es lo que piensa, le mando a volar muy lejos.

Existieron días en los cuales este extraño “efecto-mental” me hacía querer morir en el acto. Millones de voces al mismo tiempo. Todas eran filtradas hacia mi cerebro y nada se podía hacer. Solo permanecer quieto en el lugar donde estuvieras. Con los ojos puestos en un punto invisible en una pared me quedaba escuchando por horas lo que sucedía en esas cabecitas que caminaban por todos lados. Se creaba un embotellamiento de miles de cacofonías al mismo tiempo dentro de mí. Salir de eso con vida trae algunas consecuencias.

Una de esas consecuencias es la de que por siempre serás portador de un tipo de locura, que solo algunos detonantes harán explotar. Nunca sabrás cuales son, pero se harán patentes con en el trato que le des a personas aledañas a ti. Muy cercanas. Saldrás de esos trances con cicatrices mentales muy profundas. Que alimentará más esa locura. Pero si lo sabes controlar (Igual como le hacía con las cascadas de voces) puede ser que salgas ileso.

Puede ser que sufras de pérdidas inconsolables o logres aciertos maravillosos. Pero depende de uno. Nadie más puede ser que te crea. Que tome en cuenta eso que te pasó. Solamente con tu auto ayuda podrás salir.

Poco después las voces se atenúan. Y todo el proceso se hace más delicado. Más selecto por así decirlo. Las voces sin importancia se confunden con los ruidos de la ciudad. Ya no son más que ruidos de autos pasando, motores, aviones, música inútil, lloriqueos de niños, claxons, viento, agua, sol, aire, noche, luna, estrellas o llegan a ser simples voces. Sin valor alguno.

Y solo escuchas las que te importan. Solo que ahora las oyes a distancia. Ya no es necesaria la presencia frontal de la persona que estas escuchando. La puedes escuchar a kilómetros de distancia. Ves la voz y automáticamente te imaginas a esa persona. En algunos casos puede ser chocante la intromisión pero no suele suceder muy seguido.

Así que ya lo sabes. No es que te estés volviendo loco. Es solo una cosa más que aporta sabor a la vida. De por si tan quisquillosa.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Cuando el miedo te salva.

Diana era muy dada a pasar largos ratos junto a su ventana.

Se quedaba viendo la calle pensando en miles de cosas. Se sentaba en una silla de madera que le había pertenecido a su abuela. Abría la ventana y corría la gruesa cortina color amarillo que tanto le gustaba a su mamá. Prendía un cigarro sin filtro y se fumaba media cajetilla estando sola observando las cosas que pasaban por la calle. Autos, gente, animales, basura era su conclusión a diario. Solo cosas. Por más que esperara nada sucedía. Siempre a una hora tal pasaba la señora gorda por sus hijas. En las siguientes tres horas pasaba cientos de jovencitos de la escuela de a lado. Luego pasaba volando algún papel o bolsa de basura, haciendo piruetas como en American Beauty.

Se hartaba de ver la calle. Entonces se sentaba en la misma silla a ver películas viejas. Era una colección que se había formado en sus años de universitaria. Tenía grandes clásicos del cine europeo así como de Hollywood. Le encantaban las películas de Gary Grant, Jerry Lewis y Marlon Brando... pero ninguno le ganaba a su extraña a afición a los hermanos Marx. Hasta se sabía los parlamentos completitos. En las fiestas que hacía muy seguido casi siempre hacía la parodia de Groucho o de Harpo en medio de sus invitados. Algunos, los que no la conocían, se sacaban de onda gacho. Creían que estaba loca pero con el tiempo se les quitaba esa primera impresión.

Yo la conozco poco. La primera vez que la vi fue en una exposición de alebrijes en el Centro. La expo era de un amigo mutuo. El cual nos presento. Al instante me dio la impresión de que la conocía de toda la vida. Después la volví a ver en una fiesta. Ese día nos dimos cuenta de varias aficiones parecidas. Así que nos volvimos amigos. Me invitaba a su casa a comer o ver sus adoradas películas. Yo le llevaba música nueva y le contaba mis ondas de escritura. Ella se mofaba de mis poemas baratos. Aunque algunos les gustaban.

Un día estando platicando con ella pude ver su nuca. Y noté algo extraño. Algo se movía ahí. A pesar de su pelo largo pude notar que algo le respiraba en su parte final de la nuca. Así que le di un manotazo. Ella se volteó y me grito fuera de si: ¡Que te pasa es un ojo nadamas! Míralo.

Se levantó el cabello y pude ver claramente un ojo que me parpadeaba. Era un ojo normal. Solo que en la nuca de Diana. Extraño. Ella siguió su camino a la cocina a traerme unas naranjas para ver la película de ese día. Alcancé a ver que el ojo me guiñaba.

Nunca le pregunto por su ojo. Solo que pensaba y pensaba como es posible que alguien tuviera un ojo ahí. Por eso, pienso que ella a veces se quedaba callada, como meditando al mundo. Supongo que piensa en su ojo y en el porqué es un poco diferente a los demás. Me pregunto si todos los que la conocen más que yo sepan ese pequeño detalle. Me da miedo el preguntarle. Así que mejor nunca le he dicho nada. Y supongo que ese miedo es lo que me tiene todavía como su amigo. Es más, la quiero demasiado…

lunes, 25 de febrero de 2008

EL AMOR NO SE MUERE...solo se hace zombie.

La decadencia es significado de refinación. De acuerdo a Mann si no fuera por los deterioros nada progresaría. Esto sucede con todo lo que nos rodea. Puede ser o parecería ser.

Cuando algo decae o sufre desperfectos de alguna manera suele mejorarse, para que así tenga un mejor funcionamiento en su totalidad.

Ejemplo burdo: Cuando se rompe una pata de la mesa se va por un clavo. La mesa de ha roto. Ya no sirve. Pero el clavo la ha arreglado. ¡y si clavamos más clavos? Puede que se vea muy mona.

Otro ejemplo es la educación que se tenía en la sobremesa en la época medieval. Las clases altas acostumbraban comer con las manos, cagarse cerca de gente que estaba comiendo, para todo se usaba la violencia y la higiene era nula en su totalidad. Alguien se dio cuenta de que esa degeneración-decadencia del hombre no era aceptable. Por lo tanto se dieron a la tarea de escribir manuales para que esto no sucediera. Y ese que se trataba de las clases altas de la chochiedad.

Algunas de las “nuevas sugerencias” eran:

1.- Es indecoroso sonarse la nariz con el mantel.

2.- Cuando te hayas sonado la nariz no despliegues el pañuelo como si de tu cerebro hubieran salido perlas o diamantes.

3.-No esta permitido contaminar las escaleras con materias fecales.

4.- Vomita tranquilamente si tienes necesidad de hacerlo, pero no vuelvas a comerte lo que has regurgitado.

5.- Si compartes la cama con alguien que no conoces, respeta las leyes del pudor y la decencia al desnudarte y vestirte.

6.- Si ves a un amigo orinando en la calle, no le dirijas la palabra.

Así que si nos damos cuenta nuestros mejores modalitos vienen directo de la decadencia de la sociedad. Los básicos por así decirlo.

Por lo tanto no hay que pretender que la decadencia es algo fuera de foco. Se da y sirve para mejorar algo. No todo, pero si algo.

¿Inolvidabilidad?

Vi a la chica del vestido verde. Solo que esta vez llevaba puesto un vestido amarillo. Decorado con flores. Se mostró un poco molesta al hablarle de lo que tanto le he hablado. Pero por fin nos pusimos de acuerdo. Así que salimos juntos hacia el cuarto trasero de su casa. Pero unos individuos llegaron a arreglar la casa y a interrumpir lo que parecía ser una reconciliación tardía.

Sin importarnos los sujetos esos, abrimos la puerta del cuarto solo para presenciar que era una fábrica sin techo y sin paredes. El cielo dejaba caer sendos pedazos de mármol que se destruían al hacer contacto con el suelo. Los pedazos nos pasaban rozando. Además había mucha agua por todos lados. Estábamos rodeados de un mar embravecido que debido a su fuerza movía todo el paisaje, el cual se balanceaba haciendo que cortos circuitos llenaran de chispas el suelo. Ella ya se había ido. Le trate de avisar que tuviera cuidado. Pero ni me peló. Así que fui tras de ella. Pero ya era demasiado tarde. Ahora ya me encontraba en otro lugar. Y ella no estaba ahí.

Ella es la única que puede hacer eso. Desaparece cuando menos te lo esperas. Suele hacer lo mismo cuando de pronto y la ves por ahí caminando. También es única en hacer varias cosas como: arreglar las puestas de sol, dar alimentos a duendes, corrige el curso de ríos, escribe en las nubes y varias cosas más. Es una perfeccionista de emociones raras. Y dicen que además es muy simpática. Pero yo solamente la he visto tres veces.

Y esas tres veces han sido muy breves. Pero eso que sé, se siente en cuanto ves sus ojos. Y sus cejas, están de cuidado. Delata a una incorregible inolvidabilidad que perdura aún despierto.

sábado, 23 de febrero de 2008

Abandonar

Así es. Se siente lleno de soledad.

Una especie de transformación inútil.

Sin rencor. Solo ando de noche. De nuevo.

Saboteando a las personas que se acercan.

Queriendo ser de una vez por todas estático.

Sin memoria y sin recuerdos.

Pero ahí siguen y ni con música italiana se van. Menos.

Sin descanso estoy llegando a un límite desconocido.

Parece ser agradable.

Solo me restrego la ilusión a diario.

Pantalla cerebral que no se apaga. Visión anti visión.

Y cada segundo es mortal. Cada cuadro es vital.

Pero cansa. Pensar sin ser escuchado. Recordar. Me hiere.

Cortadas auto infligidas sin sangre. Pero arden como fuego en la piel.

El cuarto se hace pequeño y caluroso. Necesita viento.

El viento.

De su voz.

viernes, 22 de febrero de 2008

Exceso de confianzita

Fue lo que tuvieron estos animalitos. Animaslistos deberían de decirles. Al saberse una especie protegida no dudaron en meterse de pronto en tiraderos tóxicos y comenzaron a crecer desmesuradamente. De pronto los veías comer en tu basurero. Parecían perros callejeros con ojos saltones y brincando de aquí para allá. Eran muy peligrosos. Todo el mundo les temía.

Hasta que…a un señor de Australia se le ocurrió la idea de domesticarlos. Especie fuera de peligro hay que domesticarla de inmediato. Así que Desmond King bisnieto del cazador de cocodrilos tuvo esa idea maravillosa. Los comenzó a criar y a darles leche en muy mal estado para el ser humano. Pero para los Tarsios era la neta. Se tomaban litros y litros de esa leche podrida. Pero los hacia crecer gigantescos. Eran como elefantes de circo pero más cabrones. Estos animalotes, ya crecidos, daban unos saltos espectaculares. De más de 35 metros de distancia. Y la altura era increíble. Podían treparse a un edifico de 15 pisos sin problema alguno. Solo que ya domesticados el tal Desmond King los empezó a usar como zeppelines en tierra publicitarios. Les ponía sendos carteles o les pintaba la piel. Y obvio todo el mundo los veía. Compre esto, compre lo otro, visite tales playas, etc.

Hasta que una linda señorita de nombre Isolda Pérez también tuvo la idea de estudiar a estos animalotes. Hasta tal grado que supo que los pobres animalitotes sufrían mucho. Así que se puso en contra del adiestramiento de los Tarsios. Tenía que liberar a más de 500,000 Tarsios que ya para ese tiempo estaban domesticados. Eran gigantes pero no hacían nada. Inofensivos pues, a pesar de sus largas unas y afiladísimos dientes.

Hasta que lo logró. Solo que los Tarsios no tenían donde vivir. Así que los dejaron en libertad en las ciudades. De hecho cualquiera que viaje a Australia puede verlos.

Y todo por el exceso de confianza.

jueves, 21 de febrero de 2008

Coagulando Dioses.

La tristeza según Robert Burton en su libro: Anatomía de la Melancolía, es derivada del equilibrio en los humores del organismo. Existen 4 que son: la bilis negra, la mucosidad, la sangre y la bilis amarilla. La melancolía se volvía enfermiza cuando la bilis negra estaba podrida o se acumulaba en exceso en el bazo. La manera en que se trataban de aliviar estas dolencias era con sangrías. Los efectos de este exceso de bilis negra desembocaban en la casi locura del melancólico. Risas, flatulencias, insomnio, mala alimentación, epilepsia, miedo, vergüenza, alucinaciones auditivas y más eran claros síntomas de que urgía una limpia, por así decirlo.

Robert Burton hacia todo este estudio del la psique y su relación con el comportamiento del hombre en el año 1621 cuando aún faltaban siglos para que Freud llegara y sentara las bases del psicoanálisis. Muy cabroncito resulto el Burton por lo visto. El libro es un mamotreto de mil paginas (aunque ya existen ediciones abreviadas) que pueden ser de útil consulta.

A pesar de su antigüedad resulta muy particular lo moderno que resulta en sus comparaciones, aunque se base en la “Teoría de los Humores”, que quien sabe; puede llegar a ser cierto pero no creo. Me tendría que desangrar un rato y dejar salir la bilis negra para estar más alivianado.

Su resumen lo dice todo: “El mundo esta loco y todos somos melancólicos”

miércoles, 20 de febrero de 2008

S.Y's.

La última foto que encontré de cuando empezaba a patinar. Me acompaña el Flaco que era un cabrón. Sacaba los trucos súper fácil mientras que a los normales nos costaba un huevo. Más bien cada quien tenía algo especial. El Malìn era muy bueno sacando boneless, grabs y mutes; El Flaco era técnico avanzado y se le daban lo ollies altos. Para mi estaban los gaps. Eso era lo mío. Por muy alto que fuera volaba lo que fuera. Volador de papantla me decía el Mión. Escalones, plataformas, etc. Creo que fui de los primeros en volarme los 10 de Constituyentes. Hace algunos años. Muy pocos conocían ese spot ahora ya tan famoso. Lo atacábamos desde arriba. Los escalones aumentaban según la bajada. Dos, cuatro, seis y después venían los DIEZ. Era difícil llegarles pues tenías que llegar en curva. Pero ahora cualquiera se los baja de noseslide, flip 180, fakie, etc.

Solíamos ser casi locales del Puente del Pedregal, ahí donde filman ahora comerciales de paletas, creo. Otro spot muy escondido. Junto a la pistita había unas resbaladillas de cemento gigantes. Pero el pasto ya les había dado en su madre. Y más la basura. Solo podías avanzar tramos. Ahí una vez perdí el conocimiento con un slam en la pirámide. Pummm. Después Xico me dio una madriza en el coche de Fernado. Pum pum. Xico era un chico con un humor negro toda su vida. Y ese día le colmé el plato. Guarghhh de pronto empecé a sentir golpes en la nuca. Todos nos sacamos de onda. Pues de la nada le salió el enojo y yo recibí los golpes. Ji. Su hermana estaba chida.

Recorríamos la ciudad de punta a punta. Salíamos en manada del San agustin y nos íbamos a Consti u otro lugar. Más de 50 skaters sobre Paseo de la Reforma. Chido.

Después me fui al gabacho a probar suerte. Pero me torcí el tobillo al tercer día de llegar volándome 12 escalones en un mall abandonado en Atlanta. Y adiós carrera skate. Me dedique a lavar platos con un tobillo inflamado. Y ahora no puedo patinar porque unos tiras me robaron mi skate en el defe. Y con eso de que no soy bueno para ahorrar. Puts.

Ya será dentro de poco. Ojalá. 18 años no se pueden dejar así como así. Menos uno y merri.

Violencia callejera y eclipses.

Compre unos delicados como es costumbre desde hace meses. De la tiendita me dirigí de nuevo al trabajo. En cielo un jet hacia una curva de casi 90 grados. La estela que dejaba daba las pistas necesarias para saberlo. Detrás de el venía otro jet. Este venia en línea recta. En algún punto del cielo se cruzaron dejando un extraño símbolo en el cielo. Me senté en una jardinera mientras prendía un cigarro. Enfrente de mi se encuentra una de las avenidas principales del lugar. Observe que cerca de los semáforos se armaba una bolita de automovilistas. Unos jóvenes se insultaban de manera radical. Uno güerito tuvo que ser detenido por uno de sus amigos. Pero fue inútil pues alcanzó al chofer del percance cuando dio vuelta en el retorno. Empezaron los insultos a toda voz. Por fin el cuate de la troca se bajó y se enfrento a puños con el güerito. Midiéndose y tomando distancia. Luego puños en ambos rostros. Puaf. La pelea se traslada a la banqueta de Sanborns. Se siguen dando machín y discutido. Un poco de sangre y patadas. Poco después se separan y comienzan a platicar. Ya saben, puro lenguaje corporal porque no escuchaba nada desde donde yo estaba. Batían los brazos, se señalaban al rostro y se peinaban. Omití una patada de un chaparrito al güerito. Esa fue la única intromisión. Poco después la gente se calma y se van cada quien por su lado. Al pasar enfrente de mi vi al guerito y su cara roja. Después pasó el otro tipo y se veía adrenalinado. Segundos después llegaron los policacas preguntando si ahí se estaban peleando. Les habían reportado un desorden público. Obviamente no vieron a nadie. Los fotógrafos el periódico donde trabajo también salieron cuando ya no había nada.

Después en la noche observe la luna y recordé. La luna no esta normal. Y claro. Había un eclipse de luna. Vaya y nadie me había dicho algo. Más bien como que nadie sabía. Por lo regular cuando hay un evento naturaloide todo mundo lo sabe desde temprano. Pero esta vez no. Es como el temblor en el metro que algún día contaré. Así que la Luna me estaba demostrando como era devorada por el jaguar. Tsssssss.

Y me acordé de alguien muy especial. Tan especial que me hizo saber que aún un eclipse de luna no es capaz de tapar su extrañada sonrisa.