
Pero obvio en ningun lugar los venden. Y pues me tuve que conformar con unos asquerosos montana shots de 14.
El chamaco que me los vendió me ofrecio la alternativa perfecta para mi neurosis: Pos desos no tengo pero que tal estos...son montana y cuestan lo mismo. Sin más le di los 20 pesillos. destape la cajetilla con ansias locas. Saqué el cigarrillo que me gritaba: No me fumes piensa en tus futuros hijos: Callate pinche cigarro y dejate prender. La primera calada sabe a gloria. La segunda igual. Pero extraño el sabor de los Delicados.
Prendo el cel y le hablo a I., le cuento mi desgraciada suerte. No Delicados solo Montana.
Camino placidamente por la bajada de candiles disfrutando de la brisa que hace que el calor no se sienta tan macuarro, y fumo. Hablo y fumo. Veo a una señora muy triste al momento que le digo a I. que mañana será un buen día y que los pinches monos de las tiendas ni saben lo que venden. la señora esta super triste, parece que va a llorar. Pobre.
Otro tipo pasea a su perro y comenta muy enojado que ya le habló a no se quien y que hasta tres mensajes le mandó. Ignoro porque su perro le mira moviendo la cola.
Porfin llego a la casa. Esta en total oscuridad y mi jefe pregunta que a donde habia ido. O donde estaba. Le respondo: Fui por cigarros de 20 pesos. Que pena me doy.
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